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Asesoría Legal Especializada para Emprendedores y Startups

En Asesorías Jurídicas tenemos un equipo dedicado a clientes con el perfil de Emprendedores y Startups, entendiendo las necesidades particulares, riesgos y oportunidades específicas. No aplicamos plantillas genéricas: cada cliente recibe estrategia adaptada a su realidad, presupuesto y objetivos. Trabajamos como aliados estratégicos, anticipando problemas legales antes de que escalen y resolviéndolos con la mejor relación costo-beneficio.

Servicios Más Solicitados

Asesoría preventiva con auditoría legal periódica, redacción y revisión de contratos, representación en negociaciones, defensa ante demandas, recuperación de cartera, protección de propiedad intelectual y marcas, cumplimiento normativo, asesoría fiscal y tributaria coordinada con contadores, asesoría laboral colectiva, prevención de riesgos. Cada servicio puede contratarse de forma puntual o como parte de plan mensual integral.

Modalidades de Trabajo

Outsourcing legal mensual con tarifa fija (incluye N consultas/mes + redacción de documentos + asesoría inmediata), plan por proyecto con tarifa cerrada, modalidad cuota litis para demandas viables, hora de consulta para casos puntuales. Damos opciones según tu necesidad y presupuesto. La primera reunión consultiva la atendemos sin compromiso para evaluar la mejor modalidad.

Cómo Acompañamos a Cada Cliente

Acompañamos a cada emprendimiento en los frentes que más lo exponen: redacción y revisión de contratos con cláusulas a la medida del negocio, asesoría en la constitución societaria y su estructura, defensa y representación en procesos laborales, recuperación de cartera vencida por la vía ejecutiva, registro y protección de marca ante la competencia desleal, e implementación de protocolos preventivos. En cada caso explicamos las opciones, los plazos y los costos antes de actuar.

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Servicios legales para emprendedores · Colombia

Lo que su startup necesita resolver con un abogado antes de la primera venta grande

Usted arrancó porque tenía un producto y clientes esperando. Lo legal quedó para después. El problema es que “después” suele llegar el día que firma con un cliente grande, cuando entra un inversionista o cuando un cofundador decide irse. Ahí lo que no quedó pactado se cobra caro. Esta guía ordena los frentes jurídicos que un emprendedor en Colombia debe cubrir, en el orden en que normalmente aparecen.

Constituya una SAS y deje de operar como persona natural

Mientras factura a nombre propio, su patrimonio personal responde por todo. Una demanda de un cliente, una deuda con un proveedor o un problema laboral van directo contra su casa, su carro y sus ahorros. No hay separación entre usted y el negocio.

La SAS resuelve eso. La creó la Ley 1258 de 2008 y es la figura más usada del país por buenas razones: se constituye por documento privado ante la Cámara de Comercio, admite un solo accionista, no exige junta directiva y limita su responsabilidad al monto de su aporte. Su patrimonio personal queda separado del de la empresa. Esa es la diferencia entre perder lo que invirtió y perder todo lo que tiene.

La SAS también le abre puertas que la persona natural no tiene: facturar a clientes corporativos que exigen contratar con una sociedad, emitir acciones para repartir entre socios, recibir inversión y registrar la marca a nombre de la empresa. Los estatutos los redactamos para su caso real, no con la plantilla genérica que entrega la Cámara: objeto social, capital, facultades del representante legal y régimen de mayorías quedan pensados para lo que viene.

El pacto de socios va desde el día uno, no cuando ya hay pelea

Los estatutos dicen cómo funciona la sociedad frente a terceros. El pacto o acuerdo de socios regula lo que pasa entre ustedes: cuándo se reparten utilidades, qué decisiones exigen unanimidad, cómo se valora una participación y, sobre todo, qué pasa el día que uno se quiere ir. La Ley 1258 de 2008 reconoce estos acuerdos y obliga a la SAS a respetarlos cuando se depositan ante el representante legal.

Un ejemplo que se repite. Dos cofundadores arrancan con acciones 50/50 porque suena justo. Funciona mientras ambos están de acuerdo. Al segundo año uno quiere reinvertir y el otro quiere retirar utilidades. Empate en cada asamblea, sin nadie que desempate, porque los estatutos nunca previeron una mayoría calificada ni un voto dirimente. La empresa sigue facturando pero queda paralizada para decidir: no pueden aumentar capital, no pueden traer un inversionista, no pueden cambiar de rumbo. Pactar la salida y el desempate al inicio cuesta poco. Destrabar el bloqueo en pleito cuesta diez veces más y meses de operación.

El reparto 50/50 entre dos socios no siempre es la mejor idea. A veces conviene un mecanismo de desempate, una cláusula de compra forzosa o un voto dirimente en ciertas materias. Eso se define al armar el pacto, no cuando ya hay conflicto.

Registre la marca ante la SIC antes de que otro la registre

El nombre de su startup, su logo y su producto no son suyos por usarlos. En Colombia la marca se protege con el registro ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), y el sistema funciona por orden de llegada. El que registra primero tiene el derecho, aunque usted lleve dos años usando el nombre.

Antes de presentar la solicitud hacemos un estudio de antecedentes: revisar si la marca está libre, en qué clases de la clasificación de Niza conviene registrarla y si hay riesgo de confusión con marcas ya inscritas. Saltarse ese estudio es la receta para que la SIC le niegue el registro después de pagar las tasas, o peor, que un competidor lo demande por usar una marca ajena. El registro de marca es de los activos más valiosos que tendrá una startup el día que negocie inversión o venta.

Los contratos que no pueden quedar de palabra

Hay cuatro frentes contractuales donde los emprendedores se queman más:

  • Contratos con clientes. Definen el alcance, el precio, los plazos de pago, qué pasa si el cliente no paga y a quién pertenece lo que usted entrega. Sin esto, el cobro de una factura grande se vuelve un dolor de cabeza.
  • Contratos con proveedores. Niveles de servicio, responsabilidad por fallas, confidencialidad y terminación. Si su producto depende de un proveedor clave, el contrato es su seguro.
  • Acuerdos entre cofundadores. Aportes de cada uno, dedicación, qué pasa si alguien no cumple y cómo se reparte la propiedad intelectual que cada uno aporta o crea.
  • Acuerdos de confidencialidad. Antes de mostrarle el producto a un inversionista, un cliente potencial o un proveedor que verá su tecnología.

Una advertencia. Cerrar con el primer cliente grande sin contrato escrito es jugar con fuego. Cuando llega el desacuerdo sobre el alcance, el precio o los tiempos, usted no tiene con qué probar lo acordado. Un correo no reemplaza un contrato bien hecho. La factura impaga de un cliente importante puede tumbar el flujo de caja de una startup joven, y sin contrato la vía de cobro se complica.

Términos y condiciones más tratamiento de datos: obligatorio, no opcional

Si su startup tiene web, app o capta correos, está tratando datos personales. La Ley 1581 de 2012 obliga a tener una política de tratamiento de datos, pedir autorización del titular, registrar las bases de datos cuando corresponde y responder a quien pida acceder, corregir o eliminar su información. La SIC vigila esto y sanciona. Las multas no son simbólicas.

Los términos y condiciones, por su parte, fijan las reglas del juego entre usted y sus usuarios: qué se puede y qué no, límites de responsabilidad, propiedad del contenido y cómo se resuelven los conflictos. Redactarlos copiando los de otra empresa es arriesgado, porque rara vez encajan con su modelo. Cada negocio digital tiene su letra menuda; conviene verificarla al aplicar.

Su primer empleado: contrato laboral o prestación de servicios

Esta decisión define costos y riesgos. Si la persona cumple horario, recibe órdenes y trabaja solo para usted, hay relación laboral, llámese como se llame el contrato. Disfrazar un empleado como prestador de servicios es la causa más común de demandas laborales contra startups, y el juez puede declarar el contrato realidad con prestaciones, aportes y sanciones retroactivas.

La prestación de servicios sirve para tareas puntuales, autónomas y por proyecto, con un contratista que maneja su propio tiempo y trabaja para varios clientes. Definir bien la figura desde el inicio le ahorra una contingencia que puede crecer con cada mes que pasa.

Propiedad intelectual del producto e inversión con vesting

Quién es dueño del código, del diseño o de la tecnología es una pregunta que los inversionistas hacen primero. Si un freelance desarrolló su software y no cedió los derechos por escrito, esos derechos siguen siendo de él, no suyos. La cesión de propiedad intelectual debe quedar en cada contrato con desarrolladores, diseñadores y agencias. El registro de software y obras ante la autoridad competente refuerza la prueba de titularidad.

Cuando llega la inversión, el vesting protege a la empresa: las acciones de los cofundadores se ganan con el tiempo, no de golpe. Si un cofundador se va a los seis meses, no se lleva la mitad de la compañía. Estructurar el vesting, el cap table y los términos con el inversionista es trabajo fino que conviene hacer antes de firmar el primer term sheet, no después.

Para profundizar en frentes específicos, revise nuestra asesoría en derecho comercial y societario, el acompañamiento integral para startups y emprendedores en Colombia y la protección de su propiedad intelectual. El mapa completo de servicios está en nuestro directorio de abogados en Bogotá.

Preguntas que nos hacen los fundadores

¿Puedo arrancar como persona natural y constituir la SAS después?

Puede, pero cada mes operando a nombre propio expone su patrimonio personal. Si va a vender, contratar o recibir dinero de clientes, conviene constituir la SAS antes. Migrar contratos y marca ya firmados a la persona natural hacia la sociedad es más engorroso que arrancar bien.

¿Es obligatorio el pacto de socios si ya tenemos estatutos?

Obligatorio por ley no es, pero entre dos o más socios es casi imprescindible. Los estatutos son un documento público, y en ellos no conviene exponer la relación privada entre los socios; para eso está el pacto de socios, un acuerdo aparte que regula la salida, la valoración, el reparto y el desempate. La Ley 1258 de 2008 obliga a la SAS a respetarlo cuando se deposita ante el representante legal.

¿Cuánto cuesta poner en regla legalmente una startup?

Depende del alcance: constituir la SAS, pacto de socios, registro de marca, contratos base y política de datos se pueden tomar por paquete o por etapas según su presupuesto. En la primera asesoría revisamos su caso y le pasamos un rango de honorarios cerrado en 24 horas hábiles, sin tarifa por hora oculta.

Va a constituir, registrar marca o firmar con su primer cliente grande

Agende su asesoría. Revisamos en qué frentes está expuesto y le pasamos un plan legal con honorarios cerrados en 24 horas hábiles.

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